Amor, Servicio, Autonomía, Respeto, Responsabilidad, Espiritualidad, Honestidad y Libertad.
La Institución Educativa Nuestra Señora del Pilar fundamenta su quehacer educativo en la concepción humanista y trascendente, en las dimensiones del ser humano con visión cristiana y formadora.
Reconoce la educación como un proceso donde los (as) estudiantes están en permanente formación, ejercitan su derecho-deber, orientado desde el seno familiar y del colegio, en aras de contribuir a la formación de personas emprendedoras y líderes
En fin, su propósito en la educación está basado en el desarrollo humano, planeador y organizador del proyecto de vida de los (as) estudiantes, en la calidad del desempeño de sus habilidades como pilaricos(as) que forman la sociedad del nuevo milenio.
PRINCIPIOS INSTITUCIONALES
Los principios institucionales se fundamentan en:
- El desarrollo integral del niño, niña y adolescente de acuerdo con su ciclo evolutivo.
- La formación espiritual que brinda a los(as) estudiantes, espacios de interiorización de su vida cristiana y fortalecen su fe en Dios.
- El conocimiento que se construye a partir de estrategias pedagógicas desde el ser, el saber-hacer y el saber, desarrolla las competencias en lo (as) estudiantes: en valores, artes, comunicaciones, en la ciencia y la tecnología, en lo social, en el medio ambiente, en la investigación, en lo cultural y en lo deportivo.
- La formación de los(as) estudiantes que permite una interrelación singular, donde el respeto por la dignidad de las personas se afianza en auto afirmación.
- El sentido de pertenencia hacia las raíces culturales y símbolos patrios, que se vivencia en su cotidianidad.
- La democracia y la participación activa en grupos sociales que deriva en procesos de cambio, para mejorar la calidad de vida de la comunidad.
1. Fortalecer cada día los procesos académicos bajo la perspectiva del horizonte institucional, ofreciendo a las pilaricas y pilaricos las herramientas necesarias para crecer como personas competentes, hábiles, creadoras, innovadoras en el cambio permanente y avance tecnológico; constructores de la sociedad del conocimiento, de la ciencia y la investigación.
2. Formar ciudadanos y ciudadanas de bien; personas abiertas al diálogo, tolerantes, comprensivos, argumentativos, éticos y respetuosos. Capaces de trabajar en equipo, de comunicarse y desempeñarse como promisorios baluartes de un ciudadano de bien.


